Y Bonig fichó a Puig para su causa

puig y Bonig

Bonig en el estrado de Les Corts, mientras llega el president Ximo Puig.

Hace unos días leía ojiplático en ABC cómo la mandamasa y presidenta regional del PPCV, Isabel Bonig, le endilgó un nuevo equipo de gobierno ‘más socialista’ a su paisano castellonense y Molt Honorable president del Consell, Ximo Puig. No me parece mal la iniciativa teniendo en cuenta que el ilustre hijo de Morella debe tener muchos días en los que se me antoja que encuentra más amigos por su derecha que por su socialdemócrata centro-izquierda.

Incluso dijo ‘La Thatcher de la Vall d’Uixó’ el jueves pasado en el mismo periódico que desde que gobierna el socialista, los populares ganan 700 votos diarios -de media-, unos 5.000 a la semana y en torno a 20.000 al mes ¡Vaya tela! Seguro que los datos se pueden interpretar de muchas maneras y esto no será del todo cierto, pero Puig debería echar un vistazo a la lectura que le ha regalado Bonig y le sirve de punto de partida. Y ahora es cuando los socialistas dicen que ellos también han subido 7.000 votos. Y entonces es cuando una voz en off martillea: ‘Y vaya paliza que les dimos ellos a nosotros’

Si esto es así, me sorprende que la vallduxense no haya intentado ‘ficharlo’ ya para sus huestes. Las cifras arrojan que el secretario general de los socialistas valencianos es uno de los que gana más sufragios para el PPCV. Tampoco era difícil tal y como va la demolición popular que Puig y el PSPV aporten más votos que todos los responsables conservadores juntos, según las cifras que maneja la formación y que han reproducido todos los medios de comunicación de la Comunidad.

PPCV contentos por elecciones

Los dirigentes populares celebran su victoria electoral el 26J. /PPCV

Y mucho ojo porque no me estoy refiriendo a una de esas encuestas a pie de urna que fallan más que una escopeta de caña. No.

Estoy hablando de la encuesta infalible. La que atina siempre. La que no falla nunca: LA DE LOS VOTOS ESCRUTADOS. Ítem más, creo firmemente que conocidos los resultados, el PP tal vez podría haber prescindido tranquilamente de sus grandes baluartes porque quien le suma apoyos y respaldo electoral es Puig. De hecho hemos podido comprobar también que ni los imputados, ni los que están bajo sospecha social o judicial, como Rita Barberá y Gerardo Camps, le restan votos al partido que lideran con mano de hiero el tándem Bonig-Ortiz; lo que convierte al actual president y a los investigados populares en los grandes promotores de voto a favor de la formación: es irónico… y trágico para los socialistas.

Con las cifras de la Comunidad Valenciana en la mano entiendo porqué Rajoy quiere la gran coalición con el PSOE, y de tacón Ciudadanos, pero a estos últimos con el objetivo de rematarlos del todo. Piensa que Pedro Sánchez  también la da más votos a nivel nacional. Ahora tiene sentido el porqué Rajoy nunca pide la dimisión a Pedro Sánchez: le conviene más que siga al frente del PSOE y esperar fumándose un puro a ver pasar su cadáver flotando por las portadas de los periódicos, aunque le dé ‘vidilla’ proponiéndole acuerdos.

En el Cap i Casal La Bonig ha entendido perfectamente las señales. Junto a su lugarteniente, Eva Ortiz, con la que mantiene un férreo equipo, le calienta la oreja a Puig desde el estrado en Les Corts; ambas le mitinean de norte a sur de la Comunitat y ‘le ponen como hoja de perejil’ a sabiendas de que cada lunes le limpia 5.000 votos de la capaza. Y el jefe socialista entra a todos los trapos que le enseñan las dos pequeñas pero matonas del PP. Y mientras todo eso pasa, la jefa de Compromís arquea la ceja, abre los ojos como los faros de un VW Escarabajo, mira por encima de las gafas y se echa unas risas con su mejor cara a cuenta de los más de 915.000 votantes del PP que le han dado el penúltimo revolcón, por más que ella se empeñe en faltarles al respeto todos los días que sale el sol; pese a todo, a esta muchacha no la quiere fichar Bonig debido a que, supongo, no le gustan sus ‘amigos del alma’ de Madrid, aunque votos también le debe dar unos cuantos al PP. No obstante deben ser menos numerosos que los que llegan a través de Puig que ‘por debajo de la puerta se los echa a ‘puñaos’, como dice la mítica canción verbenera.

Decía al principio que Isabel Bonig le fabricó un gobierno “sin radicales” a Ximo Puig hace unos días, y hasta le puso nombres y caras…

Captura de pantalla de la publicación del diario El Mundo CV con la propuesta de Bonig a Puig

Captura de pantalla de la publicación del diario El Mundo CV con la propuesta de Bonig a Puig

…Si bien Ximo Puig rechazó de inmediato, con un cabreo monumental, semejante ejercicio de ninguneo a su liderazgo.

Lo que subyace al final de este primer año de mandato del Pacto del Botánico es que el president está encantado de conocerse y de haber conocido a quien, parece, que le dará la puntilla política aunque ella, Mónica Oltra, nunca lo definiría en términos taurinos. Puig, ya hemos visto con el resto de presidentes valencianos, hace ya tiempo que levita en su paraíso, mientras su segunda lleva un año segándole la hierba bajo los pies.

El PP ya ha puesto en marcha su maquinaria electoral mirando al 2019, mientras el Consell da la impresión que sigue empeñado en las fotos amables, las apariciones en prensa entre algodones, con todo empapado en un discurso de ‘Aquí no pasa nada’. Pero que no se olvide ni Ximo Puig, ni el PSPV, ni A la Valenciana que con los resultados del 26-J, los partidos de izquierda habrían perdido al menos 20 grandes ciudades de la Comunidad en favor de un PP que el pasado año en las municipales y autonómicas, totalmente noqueado, sólo encontró en Orihuela y la Diputación de Alicante los únicos gobiernos de cierto peso en toda la Comunitat, y gracias a que le ayudó la dirección provincial de Ciudadanos; ahora los de Albert Rivera tienen bastante con recoger las cáscaras que los demás tiran al suelo al abrir los cacahuetes electorales.

#MadremíaDelSeñor lo que nos queda por ver.

 

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