Ni rastro del PP

Es una lástima que acabe así este cuento de princesas porque para este viaje no hacían falta esas facturas de Fitur. La nueva imputación de la presidenta del PP oriolano, Pepa Ferrando, en el caso de los pagos de casi 6 millones de euros en facturas con reparos a Fenoll, entre otros, han sido, en mi opinión, el gancho que le faltaba la concejal del popular para ponerle el ojo a la birulé y dejarla noqueada y besando la lona. Eso y que los que fueron sus técnicos en Turismo durante su mandato se hayan puesto de perfil ante la juez para confesar que las decisiones de sus departamentos las tomaba la concejala y que ellos solo hacían un trabajo rutinario; de hecho, hasta el empresario adjudicatario de los contratos ha dejado con el culo al aire a la presidenta del PP oriolano, según publica El País, al decirle a la magistrada que la lideresa se ocupaba personalmente de todos los asuntos de su competencia. Se trata sin duda de un durísimo golpe que la tiene, ahora sí, contra las cuerdas, y ella es consciente de sus consecuencias. Pepa sabe de lo que va esta película y tiene claro que se le ha vaciado el cargador y que no hay más pólvora; ahora solo puede mirar al cielo y pedir que quede una bala en la recámara, y sobre todo debe andar rogando por no tener que dedicar dicha ‘bala’ para el autoconsumo. Su crédito político hacia adentro del PP se ha terminado. Se acabó. Finito. Arrivederci. Bye bye o con la música a otra parte. Y si alguien no me cree que le pregunte a Isabel Bonig, la coordinadora del PP, ‘Isabel II’ para los populares.

Comprendo y es lógico que se defienda ‘Pepa I’ -no sabemos si también última- como gato panza arriba y que quiera, como dice el dicho “morir matando”, pero incluso se equivoca en el objetivo de su contraofensiva hacia la socialista Antonia Moreno, porque ya está muerta, pero de la risa, al ver la situación en la que está Ferrando, la del Ayuntamiento y, en general la de la política oriolana. Efectivamente, lo de Moreno y Ferrando es la diferencia entre inmolarse en diciembre harta aquella de los suyos o que uno de los suyos le vuele a esta los jínjoles apostado en el tejado del Palacio de Justicia, ese inmueble que el molt honrado y molt honorable president, inventor de las líneas rojas elásticas, ‘okupa’ de un edificio que ni ha pagado, ni ha alquilado, ni tiene intención.

En el mismo listado de la jueza, escrito a la luz de las velas negras -pensará la imputada Ferrando-, hay otros ocho compañeros, todos ellos concejales durante la legislatura anterior que la semana que viene le verán de cerca el maquillaje a la magistrada, en una causa que inició ‘La Moreno’ como mucha gente la llama en Orihuela hace ahora un lustro y medio. Y es que la Justicia debería también empitonar de oficio a quienes se han acordado de las carpetas cinco años después de pasárselas por el arco los guardiaciviles de la puerta del edificio judicial de la plaza Santa Lucía. Así no hay justicia. Ni vergüenza. Ni cuerpo que lo aguante. Y que conste que se lo dice uno al que ha intentado sacar los colores, sin éxito, el que fuera Fiscal Jefe de Alicante hasta hace apenas dos meses, Juan Carlos López Coig por indicación de su devoto de las oenegés y fiscal Anticorrupción, Felipe Briones.

El PP alicantino ya no puede soportar más que lo único rojo que ve la gente sean las caras de sus líderes cuando se les mienta Orihuela y Alicante. Pero andan pendientes tamibién de utilizar cualquier medio o media, aunque esté imputado, para tirarle barro al culo al Molt Honorable con tal de darle faena al de Castellón estas vacaciones; y porque no pueden desde la avenida de Salamanca, si no le apagaban hasta el aire acondicionado del despacho con la excusa de los recortes a ver si se deshidrata él y su favorita en el Palau. Teniendo en cuenta que las grandes batallas se libran entre la última planta y el ático pepero, no es de exrañar que no le hayan echado el ojo aún a la vieja Uryula, que deambula desde hace años de la cloaca al sótano. pero todo se andará porque arrieros, lo que se dice arrieros, somos una jartá; además, este otoño los políticos del Cap i Casal tendrán que bajar a la calle, aunque sea a ver si quedan ciudadanos vivos todavía.

Menos mal pensarán en el PP oriolano que el cebollazo que se ha llevado el exalcalde de Torrevieja, Pedro Hernández Mateo, permitirá aligerar un poco la carga en Orihuela. Los próximos días estaremos más entretenidos viendo si va o no va a la cárcel, a qué penitenciaría y cuándo lo hará. En este caso puede el exregidor salinero enterarse de cuándo piensa entrar en prisión el exministro Jaume Matas, hacerlo Mateo al mismo tiempo, y rezar para que el protagonismo se lo dé La Sexta al balear. La otra es irse hoy mismo al ‘truyo’ mientras el ejecutivo salinero al completo, y la mitad del provincial y autonómico están distraídos en el 60º Certamen de Habaneras, y así podrán decir después que no se habían enterado.

Mientras tanto ni con esos ni con estos… Orihuela sigue sin polígono industrial que merezca ese nlmbre, sin Plan General, sin centro de salud en el Rabaloche, sin carreteras decentes a la costa, sin empleo, con recortes en el Hospital y en todos los colegios y universidades que ni se arreglan ni se les lava la cara, con un Ayuntamiento en desbandada, sin arreglar las permutas con la Generalitat, sin instalaciones deportivas decentes, sin tejido productivo, con el comercio patas arriba, con los mercados hechos unos zorros, los vertederos más activos que nunca, incluido el ilegal de la costa, con medio PP metido en el juzgado por presunta corrupción; con la corporación al completo (los 25) metidos en otro juzgado detrás de una moción de censura; con un interventor que llegó, dice, con el ánimo de arreglar cosas y lo va a demoler todo antes, aunque se ha ido de vacaciones limpiándose antes, a través de los políticos, al que ha sido tesorero 22 años porque dice que no está preparado para ocupar el cargo, pero se han dado cuenta ahora. Y las fiestas… no, eso sí que no. Los festejos en las pedanías, Los Moros, la Semana Santa, el Mercado Medieval, el Medio Año Festero y, como dicen algunos por ahí, con perdón, “las putas y la cabalgata funcionan de cojones en este pueblo”.

Así que, con tantos sitios a los que acudir y frentes que enfriar, es normal que al PP no se le vea el rímel en la mitad de cosas y no quede ni rastro de lo que fueron… Y por si nos faltaba poco, a punto de echarle mano al mes de agosto ¡Ay señorcico, lo que nos ha tocado!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s